Los Fines de semana normalmente cuando me levanto no me baño enseguida, bajo en pants a desayunar. Hace dos fines de semana, el lunes 16 mientras mi hermana dormia placidamente, mi mamá habia salido y mi peque y yo veiamos las caricaturas tocaron la puerta, me levante me puse mis pants negros una playera blanca y me asome por la ventana , era el señor Nicolas que venia a arreglar una falla en la cisterna de agua , entonces me levante y baje a abrir la puerta, mientras el estaba en el patio reparando la fuga , me dipuse a servirme un plato de ceral.
Encendí la tele de la cocina sin darme cuenta del canal y me serví unos deliciosos "Cheerios" con leche. En eso estaba cuando el señor entro a checar algo en la toma que esta bajo el lavabo de la cocina . Estaba en la tercera cucharada cuando de pronto escuché decididas palabras masculinas provenientes del lavabo: "Esta bien guapa, y se ve bien chula de negro ".
Mi pupila se dilató, mi mirada se estacionó en las servilletas de la mesa y la última gotita de leche se me resbaló del mentón convirtiéndome en una tiesa y entumida babosa, a la que parecía que le estaban apuntando con una pistola por detrás.
Acababa de experimentar acoso y nadie, más que mi perico verde con muchos colores que traje de tabasco y que no habla pero como grita , enjaulado y esponjado por el frío, podía defenderme.
No supe qué hacer. No quise moverme ni voltear a ver el color de la gorra que había escogido el señor Nico para esta "ocasión". Mucho menos pretendí mirar si su embate estaba escoltado por una franela color rojo pasión. me quede muda.
Me resultaba incomprensible esto, especialmente porque mis pants negros eran del año del caldo y la combinación con mi playera arrugada y mis pantuflas rosa chicle me hacían parecer más una indigente de Satélite que una fodonga hogareña.
Por otro lado pensé: "Bueno, igual el señor Nico me ha visto otras veces en mejores fachas y por eso se quedó con la última imagen mía para acosarme". Pero enseguida me repliqué con rencor: "¡No manches pilli , qué barrabasada estás pensando!, ¡actúa mensa !, ¡di algo!, ¡8 años dando argumentos a tus jefes y no tienes capacidad de respuesta cuando el señor plomero te acosa en tu maldita casaaaaaa!??".... "¡Tú eres la de la casa, tú mandas!, ¡tú eres la dueña. La que pagas los mariachis , di algo mensa!".
Entre gritos y mentadas internas, me eché otra cucharada de "Cheerios" para ganar tiempo, mastiqué pausado las donitas de trigo, miré a mi perico (al cual casi pude oír diciéndome "Síguete tardando en contestar, babosa"), intenté tomar valor y recordé que Perla, mi hermana, acababa de correr a este señor por impuntualidad dos días atrás. Ni modo. Ahora yo tenía mi propia excusa: acoso.
Aunque yo tuviera que aprender a arreglar la fugas de mis casa el resto de los dias, había que actuar y entrarle al dilema con todo y granaderos. Además, ese término de "chula" se me hacía como de niña; mínimo "buenota".
Ya estaba yo con la palabra en la boca, el despido firmado y los "Cheerios" ya casi hechos escupitajos cuando el señor Nico se me volvió a adelantar con un tono de voz más tranquilón: "Ha de tener un buen de novios con todo eso que hace la Gali en la tele verdad, híjole, qué guapota está de verdad".
Fue el total alivio. Yo no era la guapota (nunca lo he sido y jamás podré serlo aunque quiera), así que, ahora sí, me atreví a mirarlo. Las botas mal amarradas estaban estáticas en el suelo, sin moverse, y los ojitos chiquitos de Don Nico no se separaban de la tele que yo había prendido.
La Gali estaba diciendo no se que cosas muerta de la risa con unos panatalones negros que dejaban sin aliento a los que seguramente son tecnicos en aquella produccion televisiva comentaba algo que tenia cautivo a mi dulce maestro plomero . Lo hechizaba, lo hacía relajarse y sacar todo el aire en pleno lo hipnotizaba al gual que cuando en telehit y en su programa de mi “mi novia galilea” lo hacia con mi novio Beto.
Mi trauma de acoso de pronto pasó a indignación. El ego me golpeó y hasta sentí que mi periquito me decía desde su jaula: "Tsssss, eso arde, no eras tú, jaja, era la “Galilea', tsssss".
Iba a desplumarlo, pero me contuve. Apagué la tele, me fajé ferozmente mi playera blanca en mis súper pants negros , dejé mi plato con leche bruscamente en el fregadero .
No iba a subir a bañarme sin antes romperle el corazón al jocosito de Don Nico , así que me detuve , inhalé, cavilé, exhalé llevando el ombligo hacia dentro y, más ardida que un chile en el sartén, le dije sutilmente y en voz bajita: "Ella es hombre , es hombre vestido de mujer , el primo de un amigo me conto, a pocooooo no sabia ¿??????. Que pase un bonito día".