
En algunas ocasiones, Pilli se ha jactado de que puede llegar a verbalizar las sensaciones que experimenta, que es por eso que viene a asomarse en este espacio y otras veces puede llegar a tener monólogos que parecen larguísimos porque la otra parte no puede expresar lo que siente.
Y entonces Pilli se frustra, y no porque las personas no puedan verbalizar, sino porque Pilli no está experimentando nada en absoluto que no sea una acidez tan pronunciada que si le llegaran a cortar la piel, lo que brotaría podría llegar a deshacer el suelo tal como en alguna película con un personaje de H.R. Giger.
Y entonces, le es difícil verbalizar una ausencia… Y sólo puede observar ese cursor verde y parpadeante que la reta una y otra vez, tal como si dijera: “Estás acabada Pilli, déjalo ya, no puedes escribir un carajo sobre “eso” que estas sintiendo…”
Y es verdad, las ausencias pueden llegar a ser aplastantes.
Y entonces Pilli se frustra, y no porque las personas no puedan verbalizar, sino porque Pilli no está experimentando nada en absoluto que no sea una acidez tan pronunciada que si le llegaran a cortar la piel, lo que brotaría podría llegar a deshacer el suelo tal como en alguna película con un personaje de H.R. Giger.
Y entonces, le es difícil verbalizar una ausencia… Y sólo puede observar ese cursor verde y parpadeante que la reta una y otra vez, tal como si dijera: “Estás acabada Pilli, déjalo ya, no puedes escribir un carajo sobre “eso” que estas sintiendo…”
Y es verdad, las ausencias pueden llegar a ser aplastantes.




